El Adblue y su efecto en el transporte por carretera

Según datos de la DGT, en España hay matriculados 4,4 millones de camiones y furgonetas que funcionan con motores diésel, frente a tan solo medio millón que lo hacen con otro tipo de combustibles. Esto supone la práctica totalidad de los vehículos comerciales que circulan por nuestro país. Sin embargo sus altas tasas de emisiones de gases contaminantes como el Óxido de Nitrógeno (NOx) han hecho que la Unión Europea esté tomando medidas desde hace varios años con el objetivo reducir la contaminación atmosférica que producen los vehículos, y que ha llegado a alcanzar niveles críticos en grandes capitales como París, Londres o Madrid.

La Normativa Euro6

La Unión Europea regula a través de sus normativas ‘EURO’ la emisión de gases nocivos a la atmósfera con el objetivo de reducir al máximo las emisiones de partículas tóxicas. La última de las regulaciones vigentes es la norma Euro6, que afecta sobre todo a los vehículos con motores diésel.

Esta normativa Euro6 obliga a todos los vehículos de nueva fabricación, tanto turismos como comerciales, a incorporar sistemas que reduzcan los niveles de NOx y CO2 al máximo. En este sentido el sistema más utilizado y efectivo es el uso de catalizadores selectivos (SCR) que reducen en un 95% las emisiones de óxido de nitrógeno convirtiéndolas en agua y nitrógeno gracias al uso de un aditivo a base de urea conocido comercialmente como Adblue.

Qué es el adblue

El AdBlue (AUS32) es un aditivo que se utiliza en los motores diésel con el objetivo de disminuir las emisiones de óxido de nitrógeno que se generan durante su funcionamiento. A través de un proceso de reducción catalítica selectiva, el adblue puede disminuir hasta un 95% la cantidad de óxido de nitrógeno que libera a la atmósfera un vehículo diésel.

El Adblue es la marca comercial de un aditivo para motores diésel compuesto por una solución al 32,5% de agua y urea

El Adblue es un líquido inocuo para el medio ambiente ya que no es más que una mezcla al 32,5 % de agua y urea. La urea es uno de los compuestos que están presentes, por ejemplo, en la orina, las heces y la sangre de los seres humanos y es además uno de los abonos agrícolas más utilizados del mundo.

Cómo funciona el AdBlue

Aunque el Adblue es un aditivo, éste no se mezcla con la gasolina sino que se inyecta en el conducto de escape de gases una vez que estos están fuera del motor. Por este motivo los vehículos que utilizan este sistema cuentan con un depósito especial para almacenarlo y están provistos de un catalizador del tipo selectivo.

Los gases al reaccionar con el agua de la disolución se convierten en amoniaco y pasan a la zona del catalizador selectivo, donde se descomponen en nitrógeno y vapor de agua, que son inofensivos para el medio ambiente, y saldrán por el tubo de escape al exterior.

Esquema de funcionamiento de un motor con Ad-Blue

¿Se debe repostar el Adblue?

Puesto que el catalizador selectivo no trabaja a través de un circuito cerrado, todos los motores diésel equipados con este sistema tienen un consumo de adblue que, aunque es muy bajo respecto al consumo de combustible, acaba agotándose. Por lo general un motor diésel consume comparativamente alrededor del 5 % del consumo del gasóleo del motor.

Aunque el vehículo podría funcionar perfectamente sin Adblue, pero contaminando muchísimo más, ya que su uso no interfiere en las prestaciones del motor sino en sus emisiones tóxicas, la mayoría cuenta con un sistema electrónico que impide el arranque del vehículo si detecta que el depósito está vacío.

Cómo encarece el transporte la norma Euro6

El aumento de costes para el transportista con la incorporación de la nueva normativa Euro6 se produce por una doble vía.

  • Encarecimiento de los vehículos: Los nuevos vehículos que adquiere un transportista que desee renovar su flota deberán incorporar un catalizador selectivo además de diferentes sistemas que adapten el motor a la nueva regulación. Esto encarece, no solo el precio de compra de los vehículos, sino que añade también un nuevo gasto de mantenimiento y revisión de estos sistemas.
  • Repostaje de Adblue: El sistema SCR implica que cada cierto tiempo se debe repostar Adblue. Aunque su consumo por kilómetro es muy inferior al del combustible, cuando hablamos de flotas profesionales, con decenas de vehículos, el gasto puede suponer una importante partida en las cuentas anuales de una empresa de transportes.

Consecuentemente, este aumento de costes que asume el transportista, tarde o temprano se ven repercutidos en un aumento sobre las tarifas que se ofrecen al cliente.

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