El transporte de carga especial: cuando lo excepcional es lo normal

El transporte de carga especial, pesada o voluminosa, es la que excede en peso y/o volumen a la habitual por lo que se hace necesario una manipulación, un equipamiento y un almacenaje concreto. También se considera especial, o project cargo, si requiere de un medio de transporte diferenciado o a medida. La normativa determina que la longitud máxima de un camión articulado debe ser de 16,5 metros y no sobrepasar los 2,5 metros de anchura.

No obstante, en ocasiones, esas dimensiones no son suficientes para el transporte de determinados objetos muy voluminosos. Por ello se hace necesario solicitar una autorización especial para poder circular por las carreteras evitando riesgos para la seguridad vial, daños a las infraestructuras u otro tipo de perjuicios a la movilidad. De hecho Stock Logistic cuenta con un equipo de profesionales especializados en este tipo de operaciones para asegurar que llega a destino de manera segura y puntual.

Autorizaciones especiales en el transporte terrestre

Existen tres tipos de autorizaciones especiales en el transporte terrestre de cargas especiales:

  1. La autorización genérica, incluye a los vehículos de 20.55 metros de longitud, con una anchura de tres metros y una altura de 4,5 metros. El peso máximo es de 45 toneladas.
  2. La autorización específica implica un aumento de la longitud hasta los cuatros metros y el peso se amplía hasta las 100 toneladas.
  3. La autorización excepcional contempla una anchura máxima de cinco metros y una altura límite de 4,5 metros, permitiendo la misma longitud y tonelaje que la autorización específica.

A la hora de la solicitud de un transporte especial se debe reflejar el itinerario previsto, marcando siempre los puntos de origen y destino. La ruta debe ser lo más directa y coherente posible. Este tipo de transportes, ya circulen por autopista, autovía o carretera convencional, deben estar acompañados por vehículos piloto. Por otro lado, cuando el vehículo de transporte especial supere los cinco metros de anchura, los 50 de longitud o no puedan garantizar una velocidad mínima de 40 kilómetros por hora en llano, deberán ser acompañados por una escolta de agentes de la Guardia Civil de Tráfico.

La carga especial en el transporte marítimo

Cuando el cargamento se debe hacer vía marítima pero, por ser demasiado pesado o voluminoso, no cabe en un contenedor convencional se denomina carga NCL (non-containerised load). Industrias como la química, la de gas, energía eléctrica, petroquímica, automotriz, proyectos de infraestructuras, energías renovables, minería, ejército o la náutica de recreo necesitan frecuentemente recurrir a este tipo de transportes especiales. También en el sector marítimo Stock Logistic cuenta con una amplia experiencia en este tipo de operaciones. Pincha aquí para conocer algún detalle más.

Normalmente este tipo de cargas a ultramar suelen tener mucha complejidad y requieren experiencia y conocimientos técnicos. La metodología de trabajo pasa porque un equipo de expertos diseñan el proyecto y tienen en cuenta las rutas de alta frecuencia (utilizar buques de línea con una navegación semanal garantizada y tiempos de tránsito cortos), modernos buques  (los de hoy en día pueden transportar hasta 500 toneladas de carga) y mayor seguridad en las cargas.

Industrias como la química, la de gas, energía eléctrica, petroquímica, automotriz, proyectos de infraestructuras, energías renovables, minería, ejército o la náutica de recreo necesitan frecuentemente recurrir a este tipo de transportes

La operativa, según se rigen los profesionales de Stock Logistic, de este tipo de transporte se puede resumir en tres fases:

  1. Planificación. Se trata de la fase inicial del envío. Se estudia al milímetro el puerto de salida y de destino, los materiales necesarios, la documentación requerida, quién se va a encargar del transporte o si es necesario recurrir a algún almacén o a tareas de trincaje.
  2. Ejecución. Es la fase del transporte propiamente dicha y es el momento donde más fácilmente puede surgir algún tipo de imprevisto. En función de la distancia que debe recorrer el buque, la carga puede entregarse hasta 15 o 20 días después.
  3. Entrega. La carga especial ya ha llegado a destino. En esta fase el material es entregado al cliente, y, en algunos casos, la carga requiere de algún tipo de almacenaje, que ya está contemplado en la fase inicial.

Se trata, en definitiva, de poder dar respuesta a la necesidad de transporte que pueda plantearse ante una operativa especial, por muy compleja de inicio que pueda parecer, a través de una solución conveniente con un plan logístico adecuado.

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